Matik-Matik es un lugar especial por donde se le mire y hay razones de sobra para afirmar esto. En Bogotá no son muchos los lugares donde aparte de echarse unas buenas cervezas Costeña, se pueda llenar de cultura. Así es Matik-Matik, un café-bar que se muestra como una ventana para nuevos artistas gráficos y para escuchar lo último en guaracha de la música independiente.
Experimente y disfrute este particular espacio con los amigos después de una semana de ajetreo. Dígale chau a las sumas, restas y humanidades. Afuera las preocupaciones que Matik-Matik se lo quitará con buena música y buen casting ¡Ah! Y por el precio no se preocupe, con 20 mil pesos puede pasar una noche “Más”.